Podríamos pensar que en 2026, con miles de estudios de UX, analítica avanzada, ordenadores de la NASA en el hogar y usuarios cada vez más impacientes, ciertos mitos del diseño web ya estarían enterrados. Pero no, ahí están. Siguen vivos. Fuertes. Saludables. Y reproduciéndose como conejos.
Lo más curioso no es que existan, sino que siguen tomándose decisiones importantes basándose en ellos, como si Internet no hubiera cambiado desde 1998.
En fin, vamos a repasarlos uno por uno, a ver si nos echamos unas risas.
Mito 1: “Cuanto más bonita la web, mejor funcionará”
Este mito suele aparecer justo después de frases del pelo de:
- “Quiero algo muy visual”
- “Que impacte”
- “Que la gente cuando entre haga ¡wow!”
Son esas webs que tienen enormes vídeos de fondo en autoplay de 28 segundos, animaciones en cada sección de la home, tipografías enormes, transiciones dignas de un festival de motion design… En fin un auténtico despliegue visual.
Y qué pasa?
Pues que la maldita web tarda 7 segundos en cargar y cuando entras no tienes ni puñetera idea de lo que hace la empresa ni a qué se dedica. Y para rematar, si consigues enterarte no encuentras el botón de contacto porque «rompe el diseño”
Pero oye, es preciosa y mola un montón si no tienes absolutamente nada que hacer.
Mito 2: “Mi sobrino sabe hacer webs”
Este es muy bueno y nunca muere. Solo se actualiza con los tiempos.
Antes era “mi sobrino”, que hizo un cursillo de html y aunque ponía mucho afán el chaval, no terminaba de pillar el truco.
Ahora es:
- “Un chico que sabe mucho de WordPress”
- “Una amiga que usa Canva”
- “Una IA que hace webs sola”
¿Y qué pasa?
Que el sobrino, amiga, chaval que sabe mucho instala una plantilla, cambia los colores, y te calza un texto del tipo «Somos una empresa comprometida con el cliente, con la gama más completa de soluciones integrales.«, perfecto, pero joer, ¡a qué puñetas os dedicáis!. Ni idea.
Una vez hecho ese ejercicio de vacuidad, el sobrino publica la web
Tres meses después, ¿qué pasa?. Pues que nadie rellena el formulario, y no te ha entrado ni un contacto (en castellano, por favor, que me revienta lo de los leads). Que la web aparece en la página 238 de Google, y que nadie sabe lo que hace la empresa.
El tío que ha confiado en su sobrino, mosqueado, afirma rotundamente que «internet no funciona». No majo, lo que no funciona es tu sobrino.
Mito 3: “Para un buen SEO hay que poner es solo palabras clave”
Sí claro, y Google es subnormal.
Y lo malo es que todavía encuentras textos del tipo «Somos una empresa de diseño web en Madrid especializada en diseño web profesional en Madrid con servicios de diseño web económico en Madrid». Tú dale, que lo que ve Google es «bla, bla, bla, bla». Valor orgánico ceromil, cerociento cerocero.
Parece mentira que todavía no haya calado que lo que posiciona es un contenido original, interesante y que aporte inforación valiosa. Y además que vaya dentro de un diseño optimizado, con pocos anidamientos, tipografías sencillas, contraste adecuado y lectura clara. Todo cuenta para San Google.
Mito 4: “Una web se hace una vez y ya está”
Ok amigo, te has quedado en los 90. En un mundo lleno de folletos, cds y las Páginas Amarillas. Pero siento decirte que hoy en día, WordPress y sus complementos se actualizan prácticamente cada semana. Y además, siento decirte también que quedas bastante mal si un usuario accede milagrosamente a tu web y lee en el pie de página «Servicios Indescifrables S.L., 2019 ©».
Y eso por no hablar de que posiblemente hayan desaparecido productos o servicios, la gente que aparece en Nuestro Equipo hace años que ya no trabajan en la empresa, los textos pertenecen a una realidad paralela y cuando intentas entrar desde un móvil la web es un galimatías indescifrable, porque oh misterio! no está optimizada para dispositivos.
Encima, el tío del sobrino afirma con razón que «la web al principio funcionaba mejor». Claro. Es que vienes de otro mundo.
Mito 5: El cliente: “Si a mí me gusta, está bien”
Es extraordinario el egocentrismo de esta frase. La mayoría de nosotros, los diseñadores, no somos ni Einstein ni Leonardo y el criterio aplicado al diseño lo hemos adquirido a base de años de experiencia.
Y cuando me dices que quite un botón de llamada a la acción llamativo y super visible (que es lo que tiene que hacer), y quieres que ponga uno gris clarito con texto blanco sobre el fondo de color gris-clarito-pero-menos de la página, me duele decirte (porque eres mi cliente) que no va a pinchar ni Rita, y que deberías replantearte ese tipo de decisiones…
Mito 6: “Mete mucho texto que genera más confianza”
Este mito ha producido durante generaciones ladrillos infumables en las webs. Textos sin subtítulos, sin espaciados, sin jerarquía de a información y sobre todo muuuuuuy largos.
A ver cómo dices al literato que no es poner MUCHO texto, sino poner texto INTERESANTE, RELEVANTE y a ser posible CORTO. Parece fácil pero ya os digo que NO lo es.
Mito 7: “Si copio lo que hace la competencia, voy sobre seguro”
Este mito, aunque parezca mentira, sigue tan potente como el primer día.
Y qué pasa?, pues que al final, a base de insistir en este mito, todas las webs de un sector tienen los mismos colores, los mismos mensajes, las mismas imágenes del mismo banco de fotos y el mismo slogan y frases manidas tipo “somos líderes en soluciones innovadoras”.
Total, que cuando entras en una web que se aferra a este mito, no sabes en qué empresa estás, y si estás haciendo una comparativa para seleccionar la mejor opción porque tienes un problema, en vez de opciones te llevas decepciones.
Mito 8 y último: “El diseño web es solo estética”
Este es el mejor de todos y resume un poco todos los despropósitos anteriores. Además de ser bastante ofensivo para los verdaderos profesionales, vaya.
Y para acaar, que me enrollo muchísimo, si sólo publicas una web basada en diseñoa, por muy elegante, atrevido o rompedor que sea, no aseguras el éxito de tu proyecto. Por encima de todo eso hay cositas más interesantes de cara a negocio como puede ser pensar (sí, pensar, que es muy sano) en el objetivo de la web, en el usuario, en cómo quieres covertir y retornar la inversión hecha en tu página, en el contexto donde se mueve tu empresa y mercado…vamos, darle unas vueltas.
Como conclusión, os pondré el ejemplo de algunos cuadros abstractos que parecen que no son más que garabatos hechos por un nene, y sin embargo, si tú intentas hacer esos garabatos… no sé, como que les falta algo.
Pues eso, que no funcionan, como las webs basadas sólo en los mitos.
